Y tú llegarás cargada con todos los motivos. Cabalgando el viento helado que prologa la tormenta. Misteriosa como la camelia roja. Rebelde como el último guerrero Caribe que no se somete a la civilización prostituida. Tan pomposamente bella que nadie dudará un instante ante tu fogosa anatomía. Yo no tendré la hombría de retarte en terreno abierto, temeroso como estoy de que una sonrisa tuya me embargue todos los activos. Pero lucharemos bajo el mangle, sin florituras, a riesgo de perder la vida toda en el intento. Tú me miraras con ojos áridos, reflejando el bochornoso sol del mediodía. Feroz como el áspid traicionado. Letal como la mamba que no admite el jugueteo. Yo te miraré con la veneración que mereces, mezcla de admiración y de deseo. Dispuesto a perforarte el corazón al menor descuido. Secretamente vencido por lo sublime de tu rostro. El resultado del singular desafío? En las páginas de la Historia tu nombre seguirá invicto y yo seré un epígrafe minúsculo en el listado de cadáveres. Devolveré mi energía a la oración primera y con ella tu aroma inconfundible adherido a mi memoria. Tú regresarás despampanante a cualquier lugar que te fascine. Cargando mi cuerpo entristecido, no fuera que en una tarde lluviosa empapada en melancolía desearas de repente devolverme a la rueda de la vida! La pasión tiene estas cosas!

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s